ROCIO Y JAVIER | Buscando la luz

Hoy os traigo una boda que para mí ha sido muy especial. Rocío y Javier, una enamorada pareja de Córdoba y Jaén, tenían claro que en su boda querían unas fotos diferentes, que mostraran el amor que se tienen y todas las emociones de su boda. Con este fin decidieron formar un equipo de fotógrafos y videógrafos que entendieran la fotografía de bodas como ellos la tenían en su mente.

Para el vídeo decidieron contar con el maestro del cine de bodas Santi Veiga, uno de los videógrafos más reconocidos nacional e internacionalmente, especialista en contar historias de amor con una visión fotográfica impecable, una estética muy elegante y un sentimiento que sólo él sabe imprimar a sus películas.

Para la fotografía, y aconsejados por la Wedding Planner Indira Anzola de D-pleis y por mí, decidieron realizar un gran esfuerzo y contratar al maestro Juyá Photographer y a mí mismo. Ambos formaríamos equipo y contaríamos la boda desde dos puntos de vista, distintos pero no tan diferentes. 

Conocí a Juyá en el primer workshop de fotografía de bodas al que asistí en mis inicios como fotógrafo profesional. Fue en el taller que los Wedrokers impartieron en Sevilla hace ya casi 6 años. En ese taller los maestros Fer Juaristi, Daniel Aguilar, Rafa Ibáñez y David Josué nos mostraron una forma de fotografiar bodas que hoy por hoy sigue sonando en mi cabeza cuando estoy detrás de mi cámara. 

Por aquel entonces Juyá era casi un niño, venía desde Colombia y andaba por España asistiendo a talleres de fotografía de bodas. Está claro que aprovechó bien su formación, porque en muy poco tiempo se convirtió en uno de los fotógrafos de bodas más famosos del mundo, con reconocimientos y premios internacionales y alcanzó el puesto de mejor fotógrafo del año 2013 en el prestigioso directorio Fearless Photgraphers, algo que quien conozca este mundo de la fotografía de bodas sabrá que es una hazaña realmente increíble. 

Encontrarme con él de nuevo en España para compartir jornadas de charla fotográfica, proyectos personales y profesionales, momentos de ocio y un día de boda fue para mí todo un lujo y un orgullo. Siempre estaré agradecido a esta pareja y muy especialmente a Indira Anzola por habernos dado la oportunidad de contar su historia disfrutando de hacer lo que más nos gusta.


Rocío y Javier celebraron su boda con una bonita ceremonia religiosa en la Mezquita de Córdoba y la recepción (como dice mi amigo colombiano) en el Cortijo La Vieja Cigarra.

Os dejo este post con las fotos de ese día que más me han gustado, hay fotos mías y fotos de Juyá.

 

En este ENLACE podéis ver la versión de Juyá, con las fotos que ha escogido él.